Publicado: 31 de Octubre de 2018

El perfil más habitual de las cuidadoras en España es de una mujer de entre 55-56 años, madre o hija del paciente, que suelen estar sobre unos 6 años atendiendo al enfermo entre 8 y 12 hrs.
Todo esto conlleva unas consecuencias a las que se tienen que afrontar.

  • de tipo personal, ya que tienden a renunciar a su vida personal lo cual les provoca angustia, estrés, depresión
  • de tipo social, ya que renuncian a su vida social normal, amistades, actividades de ocio
  • de tipo profesional, debido a que la mayoría de veces deben renunciar a su trabajo profesional para poder dar los cuidados y atención necesarios al enfermo o en caso contrario no lo abandona pero tiene que compaginar las dos actividades.
  • de tipo económico al tener que renunciar a su trabajo profesional.
  • además también hay que añadir los problemas musculares y óseos dados los esfuerzos físicos que conlleva la manipulación del enfermo.

Este problema afecta a muchas personas y familias que irá en aumento debido al envejecimiento de la población.


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